sábado, 30 de diciembre de 2017

Tengo la devoción por la tristeza
corriéndome por las venas
y el miedo al rechazo
y al pasado
y al pinchazo.
Y la penitencia rodeada de asperezas
cicatrizada en balde
recordando que todo lo que eras antes
lo eres
y puedes recorrer medio mundo y volver a darte de bruces
con tus fantasmas
escondidos de puntillas bajo el telón
de toda la nueva vida
que has montado con las manos llenas de astillas.
Me estáis aburriendo.
Con el tiempo circular y este dolor de costillas.
Y todas vuestras putas zancadillas.
Me estáis enfadando.
Y os creéis que podéis pisotear
escupir revolotear odiar
sin ningún tipo de consecuencia os creéis
que no tengo un agujero de obús en el pecho
que me pesa el vacío
que no soy invierno,
os creéis que si la corona de espinas
que si el desprecio,
que si el terror a querer,
que si el deshielo
os creéis
que no os oigo
que no os entiendo
que os tengo miedo
no queréis comprender
que me he dejado por el camino
siete corazones y medio
y estoy dispuesta arrancarme
el resto
con tal de veros
sonreír
de nuevo.


sábado, 14 de octubre de 2017

En el amor y en la fe
en el color de tu pelo y en este traspiés
en la luna de agosto, 
en tus labios de miel, 
es en la destrucción masiva 
y en hacerlo todo otra vez.
Es el alma del revés,
el hueco del olvido, la cicatriz sin coser,
la valentía del ignorante,
tus manitas en mi piel.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Y es en la aspereza de las heridas
en el resquemor de la costra el escozor
de las arterias
el sueño espectacular
y tragarse la histeria es
ojos marrones asomados
es la mirada sincera
el corazón encogido
las manos
esculpidas esparcidas
lentamente
sobre todo tu abrazo
y en tu espalda dibujando
mírame
intentando
escurrir tu sonrisa
sin saber disimularlo
es en la destreza de las vencidas
en el hedor de la batalla,
en el pulmón vacío,
en la rueda del sinsentido
y escúchame intentarlo
escúchame
con el mármol de tu tacto
tus lucecitas de colores
mi pecho escayolado
mírame una
y otra
y otra vez descalabro
la suavidad de tus labios la curva
mi presagio. 

martes, 3 de octubre de 2017

El pecado de la carne
y las piernas
y el hambre.
La boca ansiosa
y el miedo al enjambre,
la mirada tediosa,
el sabor a sangre.
La falta de arte.
El mujer contra mujer,
lo evidente y lo indescifrable,
lo reflejado,
el somos iguales,
lo mío es tuyo y todo a mi lado,
mi amor en tu pecho,
mi cabeza en tus manos.
Mi vacío en tu abrazo.
Mi desvío regalado.
La punta de mis dedos
en tu rostro
acariciando.
Tu pintalabios
en mi pintalabios.
El tacto de tu pelo
y el marrón castaño.
Veinte años escondida.
Terminemos los armarios.

martes, 19 de septiembre de 2017

Cada día
tu recuerdo desparramado 
me saca las amígdalas 
y cada día la agonía me cierra los ojos
y aprieta la mandíbula.
Cada destrozo.
El temblor de las manos envejecidas
por el pecho reventado
y la mirada vacía.
En la ponzoña envanecida
que dejo a tus pies
cada vez
que
me
arrastro.
Ya no soy nada de esto.
Todavía te quiero.
Cada día.
Pero sabiendo.
Ya no me quemo en tu luz de polillas
ya no me cargo la cruz,
ya no me doy por vencida.

domingo, 17 de septiembre de 2017

La locura de la felicidad tóxica
y la verdad empañada,
las lágrimas y la sonrisa y tu mirada.
El marrón oscuro.
Las ganas
machacadas escondidas reprimidas
engañadas
las ganas y el amor
reducido deprimido estropeado
parapente de cartón
y mi corazón de bicarbonato
disuelto
en lágrimas de pasión y miedo
la locura
del atrevimiento
de la decisión y de lo sincero
de la vocación
de mi tiempo.
Hoy te siento.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Y ya se acabó
la espina en la garganta y el hormigón intravenoso,
el perdón, el embrollo,
la estática esperanza y el hedor,
la melancolía, mi señor,
el sueño, la pesadilla, los fantasmas
la zancadilla
el traspiés descolocado
los dardos envenenados mis palabras
el desgarro.
Se acabó
el sonido gutural los pelos de punta
y todo lo macabro
que puedas imaginar.
Se acabó y yo difunta
regalando flores ya sin miedo,
ya pregunta,
ya no lo quiero,
ya no necesito insulsa ya no
ya no me muero.